¡Nos encontramos celebrando 60 años apoyando al desarrollo de la mujer!
Palabras de las jóvenes con motivo del 50 aniversario (Creación colectiva, 2009) Yo soy de Yalalag, de San Isidro, de Yutandayoo, de San Juan Ozolotepec, de Juquila Mixe, de Chila, de Miahuatlán. Soy de un pueblo lejano, de las flores del campo. Soy de donde las mujeres se ven hermosas con sus blusas bordadas de colores. Soy de ese lugar tranquilo, sin ruidos de carros, de una casa chiquita a la que le entraba el agua de lluvia. Soy de mi cama tan sencilla pero acogedora. Soy de las dulces noches en que sólo reinaba la luna, de reír a carcajadas, de elevar oraciones a Dios. Soy de donde la música de viento brota desde lo más profundo del corazón, de donde las tardes lluviosas y de relámpagos entristecían mi vida. Soy del despertar de las flores en primavera, de cada despertar de las mañanas cuando iba al pozo a traer agua. Soy de donde el maíz y el fríjol adornaban el campo. Vengo del maíz, y estoy enamorada de la tierra donde fue sembrada la milpa. Amo el sol, la luna y la lluvia. Soy de donde los mangales y ciruelos daban hermosos frutos en junio, para endulzar mi vida. Soy del árbol cuajinicuil del patio que en verano florecía. Soy de donde los nopales cercaban mi casa luciendo su color verde. Soy de un gato que extraño de corazón. Soy de ir al pozo y disfrutar de las zarzamoras, jugando con las caras reflejadas en él. Soy del bosque verde, donde jugué entre las hojas con pedazos de cartón. Soy de las leñas que ardían cada día, cada mañana, cada tarde en la cocina de mi casa. Soy de los aromas de las tortillas blanditas recién salidas del comal, del olor de los panes recién horneados. Soy de la deshidratación del sol cuando iba por la leña al campo. Soy de la cascada de un corral que no era de mi familia. Soy de los mil amores que rodean mi vida, como las estrellas al cielo. Soy de las dulces melodías de mi mamá, del amor de un padre que pone su esperanza en mí, pero que también con mano fuerte me enseña a soportar la vida. Soy de mis papás que han cosechado el maíz, que han trabajado duro por verme feliz. Soy de mis padres que a pesar de todos los problemas que hemos pasado, me quieren mucho. Soy de nana esperanza. Soy de unas amigas inseparables. Soy del amor que se le tiene a un padre que a pesar de sus errores con su esposa, no olvidó a sus hijos. Soy de la nostalgia que invade mi alma al alejarme de mi madre. Soy de aprender las tradiciones de mi abuela, de vivir intensamente todas sus alegrías, enojos, experiencias, y el amor que brinda a sus nietos. Soy de mi madre que me peinaba mi cabello negro y largo, de una madre que me quiere desde siempre. Soy de la mujer trabajadora e incansable, maravillosa y sagrada. Soy del recuerdo de mi madre. Soy de mujeres que han luchado por un mundo más justo para ellas.